La canción.
Est a es la canción, la melodía y los silencios. Estos son los intervalos, los susurros, las disonancias. Una montaña rusa; un sí que debería ser no, un no que debería ser sí. Palabras equivocadas, momento equivocado, lugar equivocado. Un intermedio que no es el paraíso y tampoco es el Seol. El lugar no tiene nombre… es la nada. Debería llamarse nada… la nada. Estoy en casa, pero nunca en un hogar. Ciega, mientras te veo. Te veo, no veo, te veo… no veo. Quería volar, pero recordé que las gallinitas no vuelan. Quería cantar, pero las gallinitas cacarean. Sin embargo, -y por qué no, se dijo a sí misma mientras se preparaba para entonar su primera canción- "Estoy herida". -Decía la canción- "No te vayas… no me dejes, no me sueltes. Estoy rota". La gallinita cantó aquella noche, pero esa canción nadie la escuchó. Eso creyó ella, pero mientras las lagrimas acompañaban su desentonado cacarear, frente a ella estaba el más poderoso Rey de t...








