Querido desconocido...
He pensado en la cantidad de idiomas que existen, que conocías y que
entendías. Especialmente en estos días he pensado en ti, querido desconocido.
¿Dónde estás después de aquel catastrófico invierno? Que fue siempre invierno y
nunca una epifanía.
Porque… ¿Qué sentido tienen los copos de nieve sino son para acumularse
junto a otro montón más para luego ser lanzados en la espalda de alguien, con
la esperanza de escuchar el sonido espontaneo de una risa? ¿Qué sentido tiene el frío sino encontrar el
calor en una mano amiga?
¡Es absurdo el invierno sin compañía!
Sí, he pensado en ti y en lo mucho que he deseado escribirte y después de
un tiempo me he animado a hacerlo. Me he animado a escribirte a ti, sobre ti, o
al viento… que nadie sabe de dónde viene, ni a donde va. Como tú, como tú… como
tú. ¡Qué gran misterio!
¿Dónde estás?
Tú que deseaste ser y fuiste efímero, aunque la multitud de luces verdes te
proclamarán eterno. Que nunca pediste ser eterno, aunque vivas eternamente en
el corazón de algunos. Y luego vuelvas a ser eventual. Y que el dolor de ellos
dure, lo que dura una estación y la alegría de ésos que te amaban, dure lo que
dura el alba. ¡Una fracción de nada!
¡Es absurda esta vida sino se vive viviéndola!
Quisiera decirte que vivir está bien, aunque se sienta morir, porque
llegará el amanecer, y luego el anochecer otra vez herirá como quien impone un
reinado de desesperanza, pero volverá a amanecer. ¡La buena noticia, querido
desconocido, es que siempre llega la luz en el punto más oscuro! Solo hay que
esperar un poco más de las 3:00am. Solo un poco más…
¿Dónde estás?
Tú que me has dejado con ganas de escribirte y responderte, aunque nunca me
preguntaste nada y mi nombre nunca estuvo en tus labios. He querido decirte que
conozco el idioma que siempre quisiste escuchar, porque es el mismo que yo y otros
diez mil más anhelan escuchar.
La cosa es que existen más de 7 mil idiomas alrededor del mundo con el que
te puedes comunicar, cinco que expresan el amor con diferentes acciones, pero
aquí está el mío y la razón por la que, aun amando la medicina continúo
eligiendo las palabras: ¡Porque tienen el poder de dar vida! ¡Porque tienen el
poder de consolar! Porque también, oprimirlas o soltarlas a la ligera puede ser
la más potencial arma mortífera.
Ya no preguntaré dónde puedes estar, aunque quiera saberlo. Simplemente diré
lo que siempre quisiste escuchar y que significa lo mismo en cualquiera de los
idiomas que existen, que conocías y entendías… y te dejaré ir agradeciéndote
que me enseñaste a apreciar lo sencillo:
“Lo hiciste bien...”
“Trabajaste duro”
“Kim Jong Hyun, realmente pasaste por mucho, lo hiciste bien”
Kim JongHyun.
Seúl, 8 de abril
1990.
18 de diciembre, 2017.
Y tú, -también- querido desconocido que te tropezaste con mis letras por
accidente, utiliza tus palabras para dar vida a las vidas que te rodean. Di lo
mucho que amas, di lo mucho que admiras, lo mucho que sientes y suma, porque de
los que restan, ya de esos hay muchos.
¡Tus palabras pueden salvar a alguien!
Y tú, que llegaste hasta aquí:
Lo estás haciendo bien. Haz pasado por mucho, pero lo estás haciendo bien.
Continúa avanzando y que la paz de Jesús sea sobre tu corazón.
Rosana Zavala.
Venezuela, 11 diciembre, 2018



Te amo a ti y a tus escritos. ♡
ResponderEliminarEmocionante y, sencillamente, hermoso. El Eterno, que puso en ti eternidad, te ponga en alto. Un abrazo inmenso como el firmamento. FUERZA y HONOR
ResponderEliminarQue lectura mas bella para iniciar un bendecido día
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